lunes, 2 de noviembre de 2009

Plan de Racionamiento de Vida.


Qué se puede esperar de un país donde es asesinado un Mayor de la Guardia Nacional, armado y jefe del dispositivo de seguridad denominado Plan Caracas Segura? Qué queda para el resto de los que no tienen arma sino un ticket amarillo del metro, o unos centavos en la mano, ya sin calibre, para montarse en la buseta que los llevará a su casa o la tumba, depende si no se monta un malandro en la ruta? Quién puede entender a un país y sus habitantes que raciona el agua de sus ciudadanos y les hace llover miles de dólares a los Cubanos o le regala una planta termoeléctrica a los Bolivianos? Cómo se baña uno con totuma en 3 minutos, cuando el gobierno en jarra de plata se bebe el ingreso del petróleo en más de 10 años? Empezó el racionamiento al estilo cubano con algo más preciado que la carne, la pasta de diente o el jabón; empezó con el racionamiento de la vida de los que pisan la calle y duermen luego sin levantarse nunca más del mismo asfalto. Suspendió este gobierno más que el agua y la luz, suspendió el derecho a vivir en La Maternidad Concepción Palacios así como el de vivir siendo residente de un rancho o un palacio. La sangre es roja en Catia o en La Lagunita, y también es roja rojita, porque un choro no pregunta si eres del PSUV o votaste por Chávez, simplemente dispara y después que alguien lave esa sangre.

Quién puede creer hoy en el pueblo soberano? Quién me dice que este es Bravo Pueblo, heredero de Tiuna, Guaicaipuro o el mantuano? Dónde reconozco que esa sangre que se va por la alcantarilla en cada balazo, es la misma de Bolívar, Páez, Negro Primero o Félix Ribas ? Por qué erupcionamos y no estallamos? La palabra “caos” si se ordena diferente se lee “saco”, que es donde debemos meter la basura, la hediondez, la idiotez, lo mediocre y el miedo, para lanzarlo río abajo por El Guaire; que si éste no es navegable como prometieron, tal vez se purifique con la sangre y el ejemplo que Caracas debe dar. No es tiempo de recular, ni de vivir de leyendas decía Primera. El asesino y delincuente, aunque diga en su cédula “Venezolano”, no es mi hermano, no es mi compatriota. No es por hambre que roba, porque sino es reconocer que la Revolución es patraña, por lo que entonces debe ser por lo más bajo de un ser, que es por no tener nada mejor que hacer. Llegaremos al final de esto cuando devolvamos el miedo y sea canjeado por el mismo ojo, por el mismo diente.

Quién será más inepto: el que es militar y no sabe defender a su pueblo o el pueblo que elige al militar y no se sabe defender después de éste?

4 comentarios:

EL PERROTE dijo...

Esto sólo se arregla con NAPALM. Varias veces lo he dicho: Hemos llegado a un punto en que la salida del bicho, no será la cura milagrosaa sino un simple pañito caliente... Beso Ale.
C.

Anónimo dijo...

Este es quizas el mejor que has escrito, puras verdades, pero que hacemos? nada, esto que dices lo sabemos todos, pero nada! Conformismo, indiferencia, resignacion,comodos en eso se ha convertido el venezolano..No hay agua, no hay luz, no hay vida pero igual seguimos..comodos!!

Conium Maculatum dijo...

Brillante y de vuelta! Los ojos se acostumbran a ver; en cambio, la fuerza del verbo late, incomoda... Escribe Calavera; sigue escribiendo...

Anónimo dijo...

Ese es mi ahijado!!!!! Me parece que es la mejor columna que has escrito, tenemos que tomar conciencia y salir nuevamente a la calle ..... Te felicito excelente columna!!!!!!Sigue adelante con esto.....